Sorry sorry tale.
Una tarde de juegos Elisa
se siente desinhibida... tras unas risas, bromeando con un profesor
lanza una chancla al aire en dirección a dicho profesor, Prasad. En
el momento en el que la chancla vuela pasan por la mente de Elisa
ideas que la adiverten sobre el concepto que tienen los indios de los
pies, y por lo tanto de las chanclas. Pero ya no hay nada que hacer.
En el momento que la
chancla toca el suelo excesivamente cerca de Prasad, éste abre los
ojos desmesuradamente, se levanta corriendo y estrecha la mano de
Elisa diciéndole que eso no se hace en India, mejor ser amigos.
Al día siguiente Elisa y
Prasad no se cruzan en el colegio donde trabajan juntos, ni si quiera
intercambian unas breves palabras de buenos días o buenas tardes.
Esa misma tarde Elisa se va Anantapur porque es su día libre y
quiere pasarlo con los demás voluntarios españoles. Notando que
Prasad está raro le manda un mesnaje diciéndole que la perdone si
es que algo hizo mal.
El lunes Elisa vuelve al
cole, saluda a Prasad y no le contesta. A la hora de comer Elisa le
pregunta a Prasad cuál es el problema, él sigue comiendo sin
contestarla, ni si quiera la mira a la cara... Ruedan unas lágrimas
por las mejillas de Elisa. Elisa siente enfado, Elisa tiene rabia,
Elisa piensa que Prasad es un crío y que debería hablar los
problemas como un adulto.
Pasados unos días la
situación sigue igual, Prasad y Elisa no se cruzan por el colegio.
Elisa pregunta a otro profesor qué le pasa a Prasad, y él muy
sonriente se sorprende de que no sepa el porqué y le dice que está
enfadado porque le lanzó la chancla. Elisa no lo entiende, era una
broma! Elisa se siente incomprendida y sola.
Unos días más tarde
Elisa habla con un amigo de hace tiempo, él es indio y comprende la
situación, le explica a Elisa que el acto de tirar la chancla es
como decir que estás por encima de esa persona, los pies son lo que
está en contacto con el suelo, con la suciedad, las chanclas están
más abajo. Prasad debio sentirse muy humillado. Ahora Elisa lo
comprende.
El sábado Elisa llama a
Prasad, sólo quiere hablar dos minutos con él. Le dice que lo
siente, son problemas culturales, ella no sabía nada sobre el asunto
de los pies y las chanclas! Está muy disgustada y apenada porque
tienen mucho afecto a Prasad. Prasad lo comprende y la perdona.
Después de un rato viene con su hijo a presentárselo a Elisa. A la
semana siguiente Prasad llama al colegio en sus días de vacaciones
para recordarle a Elisa que se tienen que ver antes de la próxima
semana porque él se irá a estudiar y puede que no se vean más. Ya
vuelven a ser amigos.
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